La familia: primera necesidad.

Lo primero que necesitamos es un grupo de humanos que nos haga sentir cómodos y seguros, con los cuales podamos aprender y desarrollarnos de la mejor manera posible, y para ello, hemos creado a la "familia". 

La familia hoy en día es un concepto que se presta a diversas interpretaciones, formas y representaciones, lo que es cierto es que predomina la compuesta por un par de progenitores y sus hijos, quienes en conjunto, crean lazos, relaciones, muchas veces basados en emociones y sentimientos. 

No hay que negar que existen personas "afortunadas" por nacer en un grupo bien posicionado, con un status quo bastante satisfactorio que permite a sus integrantes tener más oportunidades, o simplemente les permite saltarse algunos escalones de la vida para llegar a donde quieran o para que me entiendan, para que lleguen a sus metas. Lo curioso de los seres humanos es de que somos uno, pero constituimos más que UNO, y la dicotomía se presenta cuando por cuestiones de geografía, o pura mala suerte, algunos humanos se ven ante severas dificultades, tanto económicas como sociales que les estorba a la hora de llegar a donde más quieren. Sinceramente he conocido a personas que se sitúan en las dos caras de la moneda, y el agradecimiento por estar de un lado u otro siempre es palpable, hay quienes se sienten cómodos por dónde se encuentran, ya sean de los acomodados o de los no tan acomodados, y es que si algo no se pierde en la familia, es el orgullo de pertenecer en una, a pesar de todo, somos capaces de defender a capa y espada a quienes nos rodean y que sentimos gran afectos por ellos. Inhibimos cualquier ataque externo a la familia, no permitimos faltas a la honra y honor de quienes nos han hecho suyos y de quienes creemos ser parte. 


Vaya sorpresa que se da, cuando de forma interna, no inhibimos los ataques. 


Nos la pasamos peleando con nuestros hermanos, nuestros padres, y por un segundo olvidamos el valor de la familia por caprichos humanos y emociones mal controladas. ¿Qué nos sucede? Es una de las muchas incoherencias del humano y su virtud de ser emocionalmente gregarios. No lo veo como una debilidad, para nada, sería un error gravísimo decir que la existencia de la familia representa un daño al ser humano, lo que quiero expresarles es que es justamente esa idea creada la que nos permite crecer e intentar ser mejores integrantes en el poco tiempo que se nos permite vivir. 


Posdata: A mi familia, a quien curiosamente no le mostraría este escrito, pero aquí ando hablando con los miembros de otras instituciones. Vaya conflicto, vaya paradoja. 

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